Essen Spiel 2015 – Day 1

publicado en: Essen 2015, Ferias y Eventos | 2

¡Buenas a todos!

No nos vamos a disculpar por no actualizar, porque el retraso ha sido debido a muchas cosas buenas (aunque mucho trabajo) así que ahora que tenemos un hueco, vamos a empezar con una serie de 4 post sobre nuestro paso por la Essen Spiel 2015, nuestro primer Essen de muchos (o al menos el año que viene ya tenemos reservado apartamento para poder disfrutar de la feria a tope)

El miércoles día 7 emprendimos nuestro periplo personal a tierras germanas saliendo desde Madrid por la tarde. En el aeropuerto mientras nos tomábamos una cerveza (porque llegamos increíblemente pronto) nos encontramos con un montón de gente del mundillo que iba en nuestro mismo avión. Bernarda no se hizo de rogar y enseguida salió a codearse con lo mejorcito del mundo lúdico español. Meeple Chef, La Gaceta de los Tableros y Análisis Parálisis.

Las esperas con cerveza son más amenas
Las esperas con cerveza son más amenas

Llegamos al aeropuerto de Düsseldorf bastante bien de tiempo y decidimos parar a cenar algo en la estación central de allí (niños, cuando leáis Hbf en una estación en Alemania, significa “central” o “principal”) y son como mini centros comerciales donde puedes comer/tomar algo durante casi todo el día. Eso si, el destino nos tenía preparado una sorpresa agridulce: El hotel que habíamos reservado en Düsseldorf no nos quiso abrir. O bueno, eso dedujimos nosotros porque ni llamando a los teléfonos de emergencia ni llamando al timbre de las DOS recepciones que tenía nos abrieron porque no había nadie. Así que nos fuimos al hotel de enfrente a dormir a las tantísimas de la madrugada para llegar a Essen al día siguiente.

Cenita de lujo en Düsseldorf Hbf
Cenita de lujo en Düsseldorf Hbf
Desbordados por tanta indignación, nos fuimos a dormir
Desbordados por tanta indignación, nos fuimos a dormir

Por lo que os recomendamos que si es posible, haced todas las noches en el mismo sitio siempre, así todo será más sencillo. Aunque es la primera vez que nos pasa.

Bien, al día siguiente, en la misma Hbf de Düsseldorf paramos en uno de los sitios que más nos gusta de Alemania (hemos estado muchas veces, incluida una beca de 3 semanas en Köln). El Back-Werk, que viene siendo como una especie de autoservicio barata con un montón de piezas de bollería y bocadillos y bebidas calientes. Por lo que tomamos un desayuno tranquilo puesto que el tren que nos llevaría por fin a Essen salía en un rato. Pues nos tenía el destino a nosotros y a TODO Essen preparado otra sorpresa: Las conexiones con los trenes y las líneas en general que conectaran Essen sufrirían retrasos de hasta 2h. Por suerte “sólo” fueron 25 minutos, pero es que nos quemaba llegar ya a la feria.

Se la ve muy cómoda.
Se la ve muy cómoda.

Al llegar a Essen Hbf se tiene que cambiar al metro o tranvía para dejarte en la feria, y vimos el preludio de lo que te puedes encontrar al coger el transporte público allí en los días de feria, especialmente a la hora de apertura y cierre: El metro en hora punta + una cantidad de caballeros del zodiaco considerable. Como nota curiosa, reconocimos a Seth Jaffee, diseñador de Eminent Domain e Isle of Trains (entre otros) y estuvimos apretaos con él en el metro de charleta hasta que salimos en nuestra parada. Bernarda empezaba pronto ese día a asomar las orejas. Esto es Essen chavales.

En la foto todavía podíamos respirar, pero fataban como 100 personas por entrar por esa puerta
En la foto todavía podíamos respirar, pero faltaban como 100 personas por entrar por esa puerta

Después de llegar por fin a Essen y dejar las maletas cuasi vacías en el apartamento (que ya os hablaremos de él, porque era genial) llegamos con una lluvia un poco puñetera POR FIN a la entrada de la feria. Nota curiosa es, que a pesar de estar a reventar el sitio y de recibir una enorme afluencia en taquillas, no había cola alguna, ni para comprar entradas ni para entrar a los pabellones. Eficiencia alemana (pero de la buena, no de la de Volkswagen). Así que tras comprar las entradas que, a nosotros tristes españoles, duelen un poco (en España no hay ninguna feria lúdica de pago ) entras. Y vaya si entras.

Muerte en vida. Stendhal madafaca.
Muerte en vida. Stendhal madafaca.

Creo que jamás habíamos sentido de manera tan palpable el Síndrome de Stendhal en nuestras carnes morenas. Te bloqueas, miras para todas las direcciones, todo te parece llamativo, en nuestro caso, entramos por el pabellón 1 y de lo primero que ves es el túnel de la muerte de Heidelberger (que relataremos en la entrada 2) y un cubo gigante con el logo de Queen Games… No sabes a dónde ir o a dónde tirar. Todo enfermo aficionado a los juegos de mesa que no sea un vinagres experimentará algo parecido. Según nos han contado, esto pasa el primer día durante los primeros minutos, que en años venideros el sopetón es menor pero que la ilusión ahí sigue.

Así que nada, respiras un poco y empiezas a pasear entre los stands con la mano temblorosa en la cartera como un resorte a punto de saltar. Si te descuidas en el primer stand se la lanzas al tendero como si fuera un coco del Coconuts en toda la cara gritándole DEME 10 DE TODO. Pero no, te relajas y empiezas a comprar de una manera más controlada (aunque luego se te vaya la fresa y compres como un animal).

Pasear por los pabellones de Essen es maravilloso, ves kickstarters que no te metiste y ahora puedes comprobar de qué iban, ves novedades, un quintal de autores conocidos (conocidos para ti y cuatro gatos, pero hace ilusión) ves tiendas. MUCHAS tiendas con precios baratos. MUY BARATOS. Y ves cosas curiosa. MUY CURIOSAS, como la siguiente foto:

Era imposible no pararse en este stand. Pena que no es nuestro tipo de juego.
Era imposible no pararse en este stand. Pena que no es nuestro tipo de juego.
De las cosas que más nos gustaron en la feria: Las versiones gigantes de juegos conocidos.
De las cosas que más nos gustaron en la feria: Las versiones gigantes de juegos conocidos.

En los paseos ves algo que no sé si ya estaba antes, pero que parecía que estaba de moda: Las versiones gigantes de juegos de mesa (durante las entradas veréis más de uno) y que a nosotros personalmente nos encantaba. Y si encima veías jugar a la gente era más divertido todavía.

Pasan las horas y tras hacer algún recado pendiente y recoger algunas pre-orders, ya vas cargado de un buen puñado de cajas que no sabes muy bien cómo meterás en la maleta (aunque nosotros íbamos con espacio de sobra, aunque en la entrada 3 os contaremos la odisea del pesoy el espacio) comienza a apretar el hambre. Sobre el tema de la comida, ya hablaremos en la siguiente entrada pero a pesar de haber sido advertidos de que NO compráramos nada dentro del festival porque era carísimo, nos comimos un kebab por 3’50€ muy decente para ser una feria. Eso si, la bebida es un atracazo: 2’50€por una botellita de agua. Así que os recomendamos ir a algún súper cerca de la feria y comprar agua para todo el día. Nosotros la comprábamos en este supermercado que nos pillaba de camino del apartamento a la feria y que está como a unos 7 minutos de la entrada sur. Si hay otro más cerca dejádnoslo en los comentarios para el año que viene 😀

Pero en Essen no todo son juegos de mesa, también hay cómics, Lego, juguetes, libros de actividades y uno de los stands que nos encantaron: El de las marionetas. Pena es que no nos la lleváramos, pero es que 50€ por la tontería, son muchas tonterías.

Amor a primera vista
Amor a primera vista
50€ eran demasiados para que se viniera a casa
50 razones para que se viniera a casa y otras 50 para que no.

 Como intuis en las fotos, paseamos a Bernarda por toda la feria y la fuimos colocando en distintos sitios y distintas personas para sacar fotos de ella, pero es que las llamas están más presentes de lo que pensábamos (también es verdad que lo íbamos buscando) Niños, si vais a asaltar una mesa de juego para hacer una foto con un logo o con algo, que no sea una mesa con alemanes cubiculados friendo neuronas. Te miran muy mal.

De aspecto chusco pero al fin y al cabo, es una señorita Llama
De aspecto chusco pero al fin y al cabo, es una señorita Llama
Nos miraron un poco mal, pero le echamos cara :D
Nos miraron un poco mal, pero le echamos cara 😀 Porta Nigra, de la doble K.

Sigues recorriendo pabellones como un niño puesto de LSD y azúcar y uno de los más azucarados es el stand de Huch! Aunque en ese stand enorme compramos de saldo el Vasco da Gama, que no pegaba ni con cola con lo que estaban enseñando, entre otros los que se vinieron para casa y que está siendo un exitazo: Flying Kiwis y Gum Gum Machine!

¡Tornado Ellie! Nos quedamos con muchas ganas de probarlo
¡Tornado Ellie! Nos quedamos con muchas ganas de probarlo
Pelotazo total.
Pelotazo total.

La cantidad de dados diferentes y variados que puedes asumir la rebasas completamente. Entre Koplow y Chessex (entre otras, estas son las más conocidas) te vuelves loco. Nos trajimos muchos dados para prototipos que nos hacían falta (lo subrayamos para autoconvencernos) y nos quedamos con ganas de más. Pero es que los dados pesan mucho y llegar al control de seguridad del aeropuerto y vaciarte los bolsillos llenos de dados… seguro que a nosotros nos hace gracia, pero al personal de allí no 😀

Porque nos controlamos, que si no se hubieran venido 10kg de estos malandrines.
Porque nos controlamos, que si no se hubieran venido 10kg de estos malandrines.

Así que después de estar todo el día comprando como animales llega un punto de saturación que dices: “Por hoy me siento saciado, mañana más” y salimos de la feria por primera vez en todo el día viendo la luz del sol y siseando como Gollum al salir de Moria después de un par de meses. Había sido un día genial, que había comenzado pasado por agua (menos mal que nos dejaron un paraguas para ir del apartamento a la feria) y que ya era hora de ir a hacer la compra al super para tener víveres para lo que nos quedaba de viaje.

No sé qué nos dolía más, si la cartera, los pies o la espalda
No sé qué nos dolía más, si la cartera, los pies o la espalda
Próximamente personaje de promo en 7 Wonders junto al tontaco de Rodas. O algo así.
El Coloso de Essen. Próximamente personaje de promo en 7 Wonders junto al Tontaco de Rodas. O algo así.

Por cierto, esa bolsa de AEG (Alderac Entertaiment Group, no la de los electrodomésticos, que en Essen hay de todo, pero de eso no) fue una sensación. Veías a la gente con esa bolsa hasta arriba de cosas pensando que qué diantres habría que comprar para que te la dieran. Pues valía cualquier cosa. A nosotros nos la dieron con el Valley of the Kings que costaba 10€ (y teníamos muchas ganas de él). Parece que es muy cómoda y que te permite llevar mucho peso de una manera eficiente. Pues ni si, ni no.  La bolsa en vez de irte golpeando en el costado o la costillas, te golpea en las pantorrillas, pero… ¿Y la de cajas que caben? Todo lo que te caía en las manos, se iba a la bolsa. No sé que hacen las gitanas de Granada intentando colar el romero allí, se van a Essen y se les agota en 2 minutos.

¡Y eso que nos contuvimos!
¡Y eso que nos contuvimos!

Como veis en la foto ese fue nuestro botín del primer día… y aunque parezca mentira, nos controlamos a la hora de comprar, fuimos comparando precios y sopesando qué llevarnos y que no. De hecho, ya abriremos otra entrada (la tenemos en borrador) de cómo hemos comprado en Essen y el “método” que hemos aplicado que no sea el de una loca del c*** en rebajas.

Así que fuimos a hacer la compra de comida en el supermercado que os hemos contado antes y nos pusimos a hacer punchi-punchi de todo. Que luego el troquel sobrante pesa mucho y no sirve de nada.

Así que cenamos de manera bávara (no hay nada más alemán que cenar salchichas de tipos raros con mostaza süß y cerveza) y comprobamos el tamaño de la bolsa. Veredicto: Si.

Así si Shei se cansa, la puedo llevar como un canguro
Así si Shei se cansa, la puedo llevar como un canguro
Sabor germano
Parece un excremento muy estilizado, pero estaba riquísima.

Con una salchicha del tamaño de un antebrazo nos despedimos de la entrada del primer día en Essen. Un día genial, de los que se te quedan grabados en la memoria para siempre. Llevábamos con el viaje reservado desde enero y todo el año ha sido entorno a este viaje. Jugar no jugamos a nada, porque el comprar juegos de mesa, es uno de los pasos que también nos gustan de este mundillo: Lees reviews, te sube el hype, te baja el hype comparas precios, aprovechas ofertas, compras a ciegas (o no tanto), compras, juntas más cosas en un pedido, destroquelas todo y luego ya si eso (lo mismo dentro de 1 año) juegas. Es el Disneylandia de los que disfrutamos con todo el proceso de un juego de mesa hasta que llega a tu casa.

¡Hasta la próxima entrada de Essen (u otras, por ir alternando, que quedan unas 5 de esta feria)!

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2 Respuestas

  1. Suscribo todo lo dicho y por lo menos puedo decir que me resisti mucho para comprar cosas!!! 😀

  2. Yo es que solté a Charlie en la fábrica de chocolate y le dije: COGE TODO LO QUE QUIERAS!

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