Games & Llamas: Ludicañas 2018

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Muchos de vosotros lo sabéis pero todos los años nos juntamos un fin de semana con otra pareja enferma de los juegos: Andrés y Lorena de Jugando en Pareja. Empezamos hace 4 años juntándonos un fin de semana en el pueblo de Shei y nos llevamos un montón de juegos y nos propusimos como reto el jugar a todos (que nunca lo conseguimos pero nos quedamos cerquita siempre)

Desde el año pasado incluimos un Lacerda y un What’s Your Game a la ecuación y ha producido que juguemos algo menos de cantidad pero no de tiempo de juego… aun así los números de partidas/juegos jugados son obscenos. Es una tradición maravillosa.

Martes

Antes de las Ludicañas, nos quedamos con ganas de jugar con Vander y Miryam un Lisboa, así que nos desquitamos echando una partida nosotros. Hacía bastante que no jugábamos y nos confiamos a la hora de aplicar las reglas… y fue un poco caos la partida, dando marcha atrás algunas acciones y buf, qué mal.

Me quedé sin influencia y como no tenía desbloqueada la acción que te permitía volcar panoja por influencia estuve bastante bloqueado, así que en futuras partidas ya me andaré con ojo. El juego me sigue pareciendo una maravilla pero para mi está por detrás de Vinhos y The Gallerist (el cual a ver si echamos una pronto que no se me olviden las reglas).

Viernes

¡Y comenzaron las Ludicañas 2018! Tras un bañito en la piscina para ponernos al día con nuestras cositas, comenzamos las jornadas enfermas con un Kraftwagen que es una auténtica delicia a 4 jugadores y tenso a más no poder. Creo que ya lo he comentado por aquí pero el que haya pasado tan desapercibido tiene que estar relacionado por narices con lo feo que es el juego. No tanto la portada y las cartas pero el tablero parece sacado tal cual del prototipo. Una pena.

Tras cenar llevamos la copia que nos dejó Gurney de Pueblo (a ver si se la devolvemos al pobrecillo) para que lo probaran los muchachos y otra pareja afectada por el virus Pueblo. Es probarlo, quererlo, ver que es imposible, y llorar mucho. Creo que ésta fue la mejor partida que he jugado nunca, que no se me veía por casi ningún ángulo 😀

Pequeña chorrailla para desengrasar: Bellz. Muy chulo, muy portable, por los 7€ que les costó a Andres y Lorena me parece genial para echar una partidilla con los sobrinos.

Tras una partida rapidísima a Avenida (el cual no me dio tiempo a echarle una foto) probamos por fin Welcome To y he de decir que nos ha encantado muchísimo. Ya está en la wishlist y cuando se ponga a tiro, cae.

Un par de manitas a Zero, que es un juego super molón de Knizia que está muy olvidado y que es azaroso como él solo pero que curiosamente hace click en mi cabeza y hace que me encante. Seguro que se puede encontrar tirao de precio por ahí.

Y tres manitas a Fuji Flush regalado por Vander y Miryam ya que nuestra copia la perdió la organización donde celebramos nuestra boda (que llevamos algunos juegos y nos perdieron parte 🙁 ). Para 4 es muy bueno Abluxxen, pero a partir de ahí este es divertidísimo.

Y para cerrar la noche, Bunny Kingdom que tenía muchas ganas de probarlo ante tanta disparidad de opiniones en las altas esferas lúdicas. Pues a mi… meh. Me quedo con Kingdom Builder (porque éste es del estilo) pero vamos, aunque no diría que no a echar otra pero no creo que lo sugiera.

Sábado

El día tocho tocho de las Ludicañas, donde jugamos desde las 9 hasta las 4 y media de la mañana sin parar más que a comer (porque el cafetito se echa con juegos de por medio) y como no queríamos esperar más, comenzamos con Kanban con una explicación horrible por mi parte porque llevábamos bastante tiempo sin jugar y es un juego con mucho procedimiento que no tengo en una hoja resumen como puedo tener en The Gallerist o en Lisboa. Tengo que hacerme una para poderlo explicar mejor. El juego mola mucho a 4 pero me dio la sensación (quizás porque era la primera partida de Andrés y Lorena) que te puedes aprovechar muchísimo de lo que hacen los demás. Tenemos que volverle a dar otro viaje a 4 jugadores a ver qué tal. A dos de momento me gusta mucho.

Después, jugamos un Kitchen Rush que me pareció una auténtica maravilla. Caos, gritos, tensión y todo ello mezclado con un eurogame de gestión de recursos. Hacía tiempo que no me lo pasaba tan bien jugando a un cooperativo. Todo lo que no me gustó del Magic Maze me lo ha gustado éste. No sé si llegaremos a hacernos con una copia para nosotros (los cooperativos, you know) pero me parece un juego divertidísimo para jugar con la familia. Un grandísimo descubrimiento.

Después de comer jugamos otro juego que tenía muchísimas ganas de probar, ya que cualquier cosa que haga el matrimonio Brand, hay que olerlo porque siempre tienen ideas cojonudas: Rajas of the Ganges. Y me gustó bastante pero… pero no me enamoró. Quizás iba yo con las expectativas demasiado altas y/o no supe leer bien la partida pero nos metieron un repaso enorme Andrés y Lorena (que tienen el juego bien estudiadito) No sé, no diría nunca que no a una partida y si lo encontrara barato acabaría cayendo en la colección, pero es algo con lo que me tengo que encontrar (como nos pasó con el Oráculo de Delfos). Igualmente la producción mola un pegote.

Y seguimos con los euros pesaditos y jugamos una partida que disfruté como un cochino en una charca de Nippon. Como puse al inicio del post, llevamos ya un tiempo jugando un Lacerda y un WyG en cada quedada y ésta vez ha tocado Nippon. Nunca lo había jugado a 4 y es igual de bueno que a cualquier número de jugadores. Para mí, la obra maestra de Nuno y Paulo. La manera de coger los trabajadores para hacer las acciones en el orden que mejor te venga para la consolidación, el dónde colocar los multiplicadores e ir construyendo tu estrategia es algo que me vuela la cabeza. Junto con el Vinhos de WyG, uno de los mejores de la colección.

Para seguir la temática japonesa pero relajando la musculatura de la nalga, un Samurai que siempre es bien y entra más suave que una cerveza de chiringuito. Muy repartidas las figuras y se la llevó Andrés con una única torre más que el resto.

Para seguir relajando el tono, jugamos a un juego que ganó el premio al mejor juego de cartas de la UK Games Expo: Pikoko. Qué divertido, precioso y puñetero es. Es un juego de bazas en el cual tienes que primero apostar por el número de bazas que se va a llevar cada jugador (tu incluido) con unas fichitas. Después, juegas tu las cartas del jugador de tu izquierda y ahí es donde radica la gracia: Tu ves las cartas de todo el mundo pero tu no ves las tuyas (como en el Hanabi). Al principio parece que todo es muy evidente pero cuando ves que el resto de compañeros no coopera para que acabes ganando tu las apuestas (evidentemente, alma de cántaro) se convierte en una risa constante de “AHORA ESA CARTA NO!!!”. Si no cae la licencia en España en Essen poco le va a faltar.

Después de haber destensado un poco las neuronas, volvemos a la carga con un Ginkgopolis que no lo habían probado. Y una vez dejas de ver símbolos raros y de intentar entender el tema, el juego es una pasada. Comprobado por ellos, que al principio ponían cara como de haberles sugerido el Munchkin y terminaron la partida tensos hasta la última loseta. Es una maravilla de diseño que hasta donde he leído, va a tener reedición. A ver qué mejoras tiene o simplemente es como la que hicieron del Troyes.

Tras la cena Shei cayó de puro sueño (no está tan enferma como todos) e iniciamos la noche jugando un London a 3 jugadores. Tal y como me esperaba, a más jugadores se hace más corto el juego. Me pasó una cosa curiosa: Iba ganando claramente (no tenía casi pobreza) y me hice una liebre contra la tortuga. Como vi que ellos si pillaban mucha pobreza, me dediqué a relajarme y a coger préstamos y a ser un millonetis… pues toma, al final todo eso pasó factura y acabé último. Que delicia de juego oches.

Lorena cayó también en combate y nos quedamos Andrés y yo hasta que vomitáramos del cansancio (lo que vengo llamando yo “los cierramesas”) Y como no había probado el Viticulture con el Tuscany, allá que fuimos. Mismas sensaciones que hace dos años con el Viticulture essential: Rollo. Si es verdad que mejora mucho con la expansión (y la planificación de las fases) pero es que me sigue pareciendo bastante coñazo. Nada, que no es para mi y no le voy a dar más oportunidades. Muy bonito todo pero muy soso. De Stegmaier de momento me quedo con Scythe que si me parece una maravilla.

Después del Rolliculture una partidita rápida a Heaven & Ale donde conseguí mover al monje lejísimos e hizo que hiciera una muy buena puntuación base. He de decir que tras haberlo jugado a más jugadores, me gusta más a más gente, pero a 2 tienes más o menos más control y puedes planificar de otra manera. Igualmente me parece un diseño muy chulo (con esa mecánica de rondel) Seguiremos dándole partidas.

Como seguíamos con los ojos abiertos, nos dispusimos a jugar un Pocket Mars (empezaba ya el cansancio) pero dentro de la caja tenía guardado el Waffle Hassle… así que le tocó partidita a Andrés. Acabé ganando yo (es normal, llevo muchas partidas a cuestas) y me encanta comprobar que no gana siempre el que coloca la última carta a pesar de tener bastante poder.

Y ahora si, una partidita rápida a Pocket Mars. Un diseño muy curioso y sin mucho azar de ir tomando posesiones en las cartas de colonia. A dos jugadores se ventila en ¿15 minutos? y a más jugadores no dura mucho más. Muy recomendado.

Pero como todavía teníamos coordinación ojo-mano, estrené el Labyrinth de cartas que compramos en el outlet del Lidl por 2€. Muy regulero la verdad, pero quiero probarlo con sobrinos a ver si con enanos les mola o algo. Si no, las cartas y la caja para protos vienen fenomenales.

Y tras esto, ahora si, a las 4 y media de la mañana, a dormir.

Domingo

Como el dueño del apartamento nos echaba a las 12:00, y nos pusimos en movimiento a las 9:30 más o menos, disponíamos poco tiempo para jugar, así que sin pensarlo mucho jugamos a “La pirámide de la Pingüireina”, un juego de la serie IceCool en el cual un jugador hace de momia y el resto de jugadores de caza tesoros. Es un sistema muy chulo con imanes en el cual, el jugador de la momia se va moviendo por su lado del tablero e intenta capturar a los cazatesoros. No sé cómo explicarlo mejor, ved un video y veis lo molón que es.

Después, la tontería de las jornadas: Un juego que se compraron Andrés y Lorena en Amazon por 4 duros y que consiste en un aleatorizador de pulsadores que tiene un nombre impronunciable (y ni está en la bgg). Si el tuyo brilla, suena un pedo, y tienes que intentar que no se te note. Si la gente te vota y has sido tu, no ganas puntos, pero si consigues engañarlos si. Al final gana el primero que hace una cantidad (con un track en el medio). Es una chorrada como un piano pero he de reconocer que como las bromas de caca me hacen risa, te ries bastante. Más que nada por intentar leer en la cara de la gente si han sido ellos los que han pulsado el botón o no. Chorraica que va a ver mesa segurísimo.

Después algo más serio con una partida a Sherlock 13. No me gustan los juegos de deducción pero éste me ha parecido muy curioso. Sin tanta parafernalia ni tanta pregunta inútil hace que un jueguecín con muy pocas cartas y 4 pantallitas fluya perfectamente. Me ha gustado bastante.

Como penúltimo juego Team Play un juego de cartas que nos compramos en Alemania por 4€ en nuestro último viaje a Frankfurt y que no había visto mesa porque es a partir de 3 jugadores. Y me ha gustado muchísimo. Se juega por equipos que entre los dos intentan cumplir los objetivos que cada uno tiene y/o el que hay en el centro de la mesa. Sin hablar ni pedir cosas hace que se genere una buena sensación de partida. Si lo veis en alguna estantería de algún centro comercial en Alemania, es muy buena opción.

Y el último juego para terminar las Ludicañas: Special 14, el juego de Roll & Write que nos publicará Ludonova en la primera mitad de 2019 (o al menos es como está planeado). A 4 funciona fenomenal y la duración es bastante contenida para lo que puede parecer en un principio. A ver qué tal queda la edición 😀

Y con esto estamos ya al día de partidas y movidas. Tengo que retomar los post en inglés pero desde Waffle Hassle me he tomado unas vacaciones importantes. Hay que ir calentando el ambiente para Essen. El martes tendréis reporte de las partidas de la semana pasada pero ya estamos al día.

Por cierto, a pesar de haber jugado a juegos enormes e increíbles, el juego de las Ludicañas (de la semana) es…

¡Hasta mañana!

3 Respuestas

  1. Akiles

    Estoy de acuerdo con lo del Krafwagen, muy buen juego pero el arte espartano del tablero no le ha hecho justicia.

    Habiendo jugado solo una vez al Kanban y varias al Kraftwagen, me dan sensaciones parecidas a la hora de conseguir el coche(Kanban)/comprador(Kraftwagen) con el diseño/coche del que dispones. Creo que la principal diferencia es que en Kanban en una ronda ya sabes quien se lleva el coche, pero en el Kraftwagen puede que tengas que esperar varias rondas para ver quien consigue el comprador. Aquí la competición de Kraftwagen me parece más tensa y suele afectar indirecta o directamente a los planes de venta de todos los jugadores. Creo que esta parte está mejor conseguida, para mi gusto, que en el juego de Vital. Que opináis?

    El Kanban esta mejor hilado y tiene más departamentos para desarrollar, si solo dispones de una hora me parece una buena metadona jugar un Kraftwagen.

    Me quiero meter en el Madeira KS, el Nippon se parece? Por qué os gusta más este último?

    Donde habéis visto lo de la reedicion del Ginkgopolis? Que ganas!

    • Isra C.

      Buenas Akiles!!

      Creo que son diseños completamente diferentes, no en temática, pero sí en mecánica. A Kanban todavía tengo que pillarle el punto y es ciertamente mucho más temático (eso de ir a reuniones para exponer temas, sacar piezas, mejorar partes del coche, etc etc etc- que hay mucha tela que cortar) y Kraftwagen me parece más un euro de una horita buenísimo. Pero la verdad es que jugados de seguido puedes intentar compararlos. Lo mejor es tener los dos y ya está xDD

      El Nippon no tiene absolutamente nada que ver con Madeira. Madeira tiene muchísimas más cosas y minireglas. Nippon es infinitamente más elegante y mucho más asequible sin renunciar a la dureza. A mi me parece una obra maestra.

      Lo del Ginkgopolis nos lo contaron por twitter pero viendo la BGG parece que no 🙁

      Gracias por comentar!!!

  2. Akiles

    Gracias por la respuesta 🙂

    Entiendo. Estoy de acuerdo en lo de q son diseños totalmente distintos , aún así centrándonos solo en sacar coches/vendedores y conseguirlos es lo que más me gusta de los dos juegos, y por eso para mi el Kraftwagen es un buen sustituto de esa competición 😉

    Pues veré a ver q tal el Nippon, aunque el Madeira caerá seguro, más q nada por lo demandante q resulta el juego.

    El Ginkgopolis seguramente lo acabarán reeditando, algún día.

    Un saludo!

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