Games & Llamas: Semana 29

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Menuda semana pre-vacaciones más atropellada que nos hemos metido entre pecho y espalda. Para aquellos que no lo sepáis, esta semana ha sido bastante importante en nuestra vida lúdica al anunciarse que Ludonova publicará en 2019 nuestro último prototipo: Special 14. La verdad es que dicho así parece que es uno más y que tenemos pillado el truco a ir haciendo protos y que los publiquen, pero no es algo que podamos decir que sea fácil. No es el primer juego que presentamos a Ludonova ni todo lo que hacemos se publica. Si vierais la pila de juegos por “volver a retomar” que tenemos nadie podría pensar eso jajaaj

Así que como ando de vacaciones, voy a contaros a qué hemos jugado (durante el fin de semana más bien)

Lunes

De vez en cuando compramos juegos de saldo para aprovechar para prototipos, tanto su caja, como sus cartas, fichas, tableros, piezas de madera… y vimos por poco más de 5€ este juego de vinos alemán que es como una especie de Trivial con cosas del vino pensando que nos llegaría una caja tamaño Carcassonne o como mucho tamaño Agrícola… Pues bien, nos llegó este pedazo de cajote

Que lo que más nos llamó la atención fueron los barriles de madera que prometía la foto de detrás de la caja pensando que serían tamaño Vinhos… pues no, son como el doble de grandes. Y las cartas son de un tamaño raro Y ENORME. Y el tablero es tamaño ALTA TENSIÓN… Algo tendremos que hacer con ello, pero de primeras no se antoja fácil.

Viernes

Nos venimos al pueblo de retiro lúdico para inaugurar que he pillado vacaciones y por cambiar de aires. Como suele pasar los viernes que venimos aquí, no da tiempo a mucha cosa, así que nos decantamos por un par de joyitas a dos jugadores que tenemos en la colección. Para abrir neuronas echamos un Patchwork, que hacía tiempecillo que no lo sacábamos a mesa (esta expresión creo que la voy a usar mucho porque elegimos bastantes juegos que llevábamos mucho tiempo sin jugar y aquí en el pueblo, al no tener la ludoteca entera, haces ganas de refrescar reglas). De las mejores partidas que me ha salido y una delicia para dos jugadores. Ahora van a sacar la versión light o express (según la editorial) que, si bien me parece muy buena cosa para enganchar a más gente al hobby, para nosotros no tiene ninguna cabida.

Y como último juego de la noche, ¡un Caverna Cueva vs Cueva que hacía casi un año que no lo jugábamos! También es cierto que cuando lo compramos el año pasado jugamos del tirón un montón de partidas y lo “quemamos” un poco. Me sigue pareciendo un juego enrome que te ofrece una toma de decisiones constante con la mecánica de “colocación de trabajadores sin trabajadores”. Si no lo habéis probado y os gustan los juegos de gestión de recursos y colocación de trabajadores, arread a comprarlo porque es una maravilla.

Sábado

Y vamos con el día fuerte en cuanto a número de partidas (porque el día gordo sería el domingo). Comenzamos la mañana con El Oráculo de Delfos, de Stefan Feld y que llevaba unos meses en nuestra estantería esperando a ser estrenado. Ya lo habíamos probado con nuestros amigos Jorge y Ana a 4 jugadores y nos dejó unas sensaciones un poco encontradas. Si buen nos gustó bastante, nos esperábamos algo diferente. Como lo vimos de oferta no nos resistimos a darle otra oportunidad a 2 jugadores (que es como jugamos el 90% de las partidas del año) y que como he dicho, al final aquí es donde nos ponemos al día con muchos juegos. ¡He de decir que a pesar de ver una fuerte influencia del azar me gustó mucho! Creo que lo malo es esperar un Feld cuando no lo parece con esa carga de azar tan grande. Disfruté un montón de la partida y me quedé con ganas de más. Eso sí, ojo, que puede frustrar cosa bárbara.

Después, un juego que parece la leche y que no sacamos porque la carga de iconografía nos mata el primer empuje: Race for the Galaxy. He probado muchos otros juegos de “pagar cartas con cartas” pero éste es el rey. Partidas tensas y rápidas que te da la sensación de ser un juego infinito porque del taco gordo de cartas solo llegas a ver unas pocas. Hasta donde sé hay reimplementaciones más friendly pero que no merecen mucho la pena. Si algún día pruebo alguna ya os contaré.

Y como estamos “de viaje” pues nos trajimos nuestra versión de viaje de Azul. Poco más que decir del que ESPERO que sea juego del año ha sido juego del año en Alemania.

Tras comer, otro juego maravilloso que por no volver a leer las reglas no hemos sacado más: Last Will. Un juego que “a pesar” de ser un eurogame de gestión de puntos de acción que aparentemente podría ser más seco que la mojama, tiene mucha carga temática y es divertido de la leche. La premisa no puede ser más molona, dando la vuelta al concepto de “gana el que más dinero tiene” puesto que el tema del juego, es que tu tío ultra rico ha amochao y le dará la herencia a aquél que se arruine más pronto. Y de eso va, tienes una cantidad de dinero al inicio de partida y tienes que deshacerte de ese dinero antes que el resto de jugadores. ¿Dónde está la cosa? EN QUE NO TE DA LA VIDA PARA PULIRTE LA PANOJA.

Tienes un número limitado de acciones (que representan, o eso creo, el tiempo que inviertes en gastar dinero) que van con cartas desde hacer viajes- que te cuestan X libras, y que, si a ese viaje te llevas a un chef personal, a tu mascota y a una acompañante (pelín machista el juego por este lado, pero bueno), ese viaje en vez de costarte X, te cuesta X+10 y más pasta que te pules esa ronda (pero que probablemente hayas invertido mucho tiempo en ello). Compras casas muy caras que luego no te cuentan para poder cerrar la partida (Vale, no tienes panoja pero tienes tierras) así que manipulas un poco el mercado inmobiliario para que el precio de esa casa decaiga un montón y si ha pasado el suficiente tiempo, la casa se ha estropeado tanto que si te costó 20, ahora cuesta 5 y como has manipulado el mercado, ahora cuesta 2. Vamos, que has conseguido fundirte 18 libras sin hacer mucho. ¡Probadlo a la que podáis!

Después “Toma X” (lo pongo entrecomillado porque no sé si ha salido al español , pero su nombre en Alemán es X Nimmt!) que es una variación más sesuda (si se puede aplicar esa palabra) del juego Toma 6!. En ésta iremos comiendo filas de cartas con valor variable cuando no podamos colocar nuestra carta en ninguna fila, y una de esas cartas irá a nuestra propia fila (que iremos colocando en el mismo orden) y el resto de cartas irá a la mano. Terminando la ronda cuando un jugador se quede sin cartas. En la fila propia que te vas montando, si llega un punto en el cual de las cartas que te estás comiendo ninguna sigue el orden ascendente, esa fila de cartas entera pasa a la izquierda de tu Cartas de X y esas te van a hacer mucho daño. Al final los toritos de las cartas de la mano valen 1 PV (que es malo) y las cartas a la izquierda de tu fila, 2 PV por cada toro. Me parece cojonudo especialmente a 2 y lo quiero probar a más jugadores a ver qué tal anda. Pero no se le ha dado mucho movimiento a este juego y si tengo que quedarme con uno para 2 jugadores, éste gana de calle.

Continuamos después del café con un par de partidas a Ganz Schön Clever que nos gusta mucho. Si bien es cierto que la estrategia que tiene es la que es y que es muy probable que tiendas a hacer siempre lo mismo, las pequeñas variaciones que tiene la partida con las tiradas hace que te tengas que adaptar. Me parece un buenísimo juego de éste tipo, y a años luz del Noch Mal (que aunque está muy chulo, le mata su duración para ser un Roll and Write)

Y ahora la joya de la corona de juegos que hacía mucho que no jugábamos, más específicamente, 3 años que no jugábamos: Gloria a Roma. Un juego que mientras lo estás jugando estás metidísimo en la partida y que a 2 jugadores puede durar un montón (si te pones a monear a hacer muchos solares de las afueras) El caso es que nosotros nunca hemos pasado de la hora con explicación y te echa humo la cabeza. Ésta es la versión de Homoludicus y tiene el honor de ser el tercer o cuarto juego que nos compramos. Y lo hicimos en Canarias inaugurando la tradición de intentar comprarnos un juego cada vez que vamos de viaje por ahí.

Después una partida a Qwinto, un juego algo desconocido en España porque no lo ha traído (creo) ninguna editorial. Es una variación del Qwixx con un punto de sencillez mayor, pero a su vez más matemático. Me parece una joyita para llevar siempre encima.

Nosotros jugamos tapándonos la hoja para que el otro jugador no sepa cómo vas. Siempre que terminamos línea o hacemos algo que acerque el juego al final, lo vamos avisando, pero no dejamos que el otro jugador sepa por dónde tirar 🙂

Y para cerrar la tarde, una auténtica maravilla a 2 jugadores: Hanamikoji, que no sé por qué no lo han traído ya al Español con lo bueno que es. Un juego donde tienes que jugar las cartas de 4 maneras, una vez de cada manera y en el orden que quieras. Presenta unas decisiones buenísimas en base a lo que deduces que está jugando / tiene el otro jugador. Tendría que haber estado al menos recomendado al Spiel des Jahres este año (a pesar de ser un juego de 2013)

Después de cenar el último juego del día: Tierras Bajas. Ya lo habíamos estrenado hace un par de semanas y me dejó un bueno sabor de boca, pero no me acabó de convencer. Ésta vez intenté generar un porrón de ovejas que me soltaran un montón de puntos al final, pero como está el dique, no puedes simplemente ignorarlo y dedicarte a otra cosa. TIENES QUE COLABORAR, aunque sea poquito. Y ahí es donde entra la miguilla. Como el que más aporta al dique avanza más que el resto en su track, como se te mojen los pinreles coges fichas de brecha que al final amochará una oveja por cada ficha de esas que tengas. Cuanto más aumente la distancia del que más ha aportado con la tuya, más fichas de brecha pillas = más ovejas van a quedarse moñecas y será una cantidad de puntos enorme la que vas a perder. Ésta vez hice eso, no descuidé el dique (más bien, no me solían cuadrar los materiales para construirlo) pero me centré más en generar ovejas como si tuviera una fotocopiadora. Y me salió bien pero por los pelos, ganando a Shei 87 – 84, a un par de ovejas de distancia (cada una daba 2 PV) Y ahora sí puedo decir que me gustó mucho mucho más. A ver qué tal a más jugadores pero la mecánica del dique permite darle mucha vidilla.

Domingo

Nos hemos propuesto que una vez al año, invirtamos un día lúdico en echar una partida a The Colonists a 4 eras pasando por todas ellas. Y más que una partida es una experiencia lúdica.

Nosotros, que tenemos poco AP y muchas veces no hacemos la acción más eficiente en pos de no andar analizando mucho el tablero, tardamos unas 5h 30’ en completar la partida, parando para comer. Y menuda bestia. Las dos primeras eras se hacen más o menos rápido porque las opciones que tienes no son tantas y estás más a prepararte bien las eras 3 y 4 y no pasar escasez de recursos o de comida para poder exprimir bien el juego. No siempre es tan fácil de hacer y te requiere muchos turnos que dan la sensación de no ser todo lo eficientes que son pero que luego al final de la partida han merecido la pena. Es como ese cursillo que haces por tener un diploma más y al final acaba siendo de lo que te acabas ganando la vida.

El juego mecánicamente y de reglas es bastante sencillo, solo tiene un par de cosillas a tener en cuenta. Pero de dureza es bastante duro, y una mala jugada va a costarte tiempo en recuperarte bien. Pero es una gozada. No creo que nos deshagamos de él porque aunque sólo sea para echarle una partida al año, ya merece la pena. Menudo viaje. Al final de la partida si bien estás cansado (porque llevas taitantas horas jugando a ese juego) la 4ª era es la que más se disfruta porque tienes todo el abanico para ti y te hace darte cuenta de las decisiones que tomaste hacía 4 horas, si valieron la pena o si no han sido para tanto. Salió en Essen de 2016 con mucho bombo, pero luego poco más se ha hablado de él y creo que es por esto mismo. Si tienes un par de horitas para echarte unos juegos, no puedes disfrutar al completo del viaje que te proporciona este The Colonists. Un par de eras hace que veas cómo va el juego, pero la experiencia completa es la que realmente merece la pena.

Y tras la maratón del The Colonists, un par de jueguitos ligeros y a la piscina. Echamos un Patchwork y un Toma X a la sombra con una cervecita. Si esto no es vida que venga Knizia y lo vea.

Después de cenar, para cerrar un fin de semana enorme, echamos otro Oráculo de Delfos para afianzar reglas y ésta vez la suerte fue muy muy determinante. Si bien es cierto que Shei casi me pilla, tener dos o tres tiradas perfectas y el haber hecho en un par de ocasiones (o más, ya no me acuerdo) 2 tareas de golpe, hicieron que la balanza se decantara por mi lado y llevarme yo la partida. Lo dicho, me gusta mucho, pero la carga de azar es la que es y aunque parezca que se pueda mitigar un poco, tiene MUCHO azar. No sabría decir si más o menos que el Brugge pero en éste puede ser bastante decisiva. Eso si, el sistema me gusta y a pesar de ser un pick & deliver (no me suelen gustar este tipo de juegos) disfruto bastante jugándolo.

Y se acabó la semana y éste post que se me ha ido de las manos cuando no hemos jugado tanto. La semana que viene nos juntaremos con Miryam y Vander y a la siguiente con Farko y Fayzah y se me van a desgastar las teclas para hacer estos Games & Llamas, porque si cuando vamos Shei y yo solos jugamos un montón, cuando nos juntamos más, cuando se van yendo a dormir, yo me quedo cerrando bares lúdicos hasta que amochan todos.

Estábamos dudando entre dos para darle el Game of The Week, pero dado que lo mismo hasta el año que viene no volvemos a jugar, se lo vamos a dar a…

¡Hasta la semana que viene! ¡O no, que es verano y hace calor!

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