Games & Llamas: Semana 25

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Qué mal que comenzamos la semana lúdica. No tocamos un juego hasta el sábado, aunque por otro lado hemos hecho cosas de personas normales como hacer la compra e ir al gimnasio y eso. Pasamos el sábado y nos quedamos a dormir en casa de nuestros amigos Ana y Jorge donde pudimos jugar a un montón de cosas (y no todas de culoduro)

Jueves

Ya os contamos que participaremos en el concurso de las GenCan’t para este año y tienen una fecha de límite del 12 de julio. Queremos publicarlo esta semana (con suerte el viernes) para que lo podáis descargar y probarlo. Tras pruebas con mucha gente y tras el desarrollo del modo en solitario, Waffle Hassle está listo para soltarlo al público 😀 Quién sabe, ¡lo mismo esto acaba siendo un juego publicado en algún momento!

Sábado

Y ahora sí viene lo bueno. Comenzamos el sábado en casa (porque no íbamos hasta después de comer a casa de nuestros amigos) proteando un rato. El euro medio de gestión de recursos y acciones con dados no sabemos si llegará a las creaJocs. Porque el juego está bien, pero le falta bastante para ser algo de lo que poder sacar pecho. Está muy verde y el núcleo no está definido del todo, que prometer promete, pero de momento le queda. Queremos llegar a Essen pero no sabemos si será posible!

Y más probaditas a los gofres para ver si haciendo cosas raras sigue siendo interesante. Pasado el corte, ahora toca generar toda la documentación para el concurso.

 

Como habíamos quedado por la tarde, y teníamos parte de la mañana libre (cuando no llevas 5 protos a la vez, tras la sesión de protear te queda tiempo libre) jugamos al último Exit (de la primera tanda) que nos quedaba. Nos lo estábamos reservando porque nos gustan bastante y no nos queríamos meter un atracón. Muy muy chulo este de la cabaña pero nos sigue gustando más el de la tumba del faraón (aunque a todo el mundo le gusta más éste) ¡Igualmente son una maravilla! Ya hemos reservado los 3 siguientes porque queremos más 😀

Una vez pasado un rato de charleta tocaba jugar a cositas. Y como J, la primogénita quería jugar con nosotros, nos sacaron un juego precioso y (no tan) sencillín para jugar todos: Isle of Monsters. Quizás demasiado “azaroso” a la hora de salir las cartas y los monstruos que hacen que tengas turnos de no poder hacer prácticamente nada pero cumple con su función de entretener de manera sencilla. Para jugar con nenes lo veo muy guay.

Después un juego de deducción al estilo Alchemists pero más minimalista llamado Herbalism. Éste tipo de juegos de primeras me dan muchísima pereza (como todos los de deducción) porque me frustran mucho y me hacen sentir muy torpe. A la gente que le gusten los juegos de deducción éste les puede gustar muy mucho.

Por fin pudimos probar el High Society ilustrado por Medusadollmaker y es como un Modern Art pero muchísimo más duro. En Modern Art se te puede calentar la boca y palmar pasta, pero al fin y al cabo te acabará llegando panoja que poder pulirte más adelante. En éste no y tienes que andar con mucho cuidao. Igualmente es una maravilla lo que ha hizo con tan poquitas cartas.

Como Jorge y Ana no habían estrenado el 1920 Wall Street todavía, pues se lo explicamos y le dimos al máximo número de jugadores. A mí me parece un juegazo enrome en una cajita pequeña. Lo único que no me acaba de “convencer” es que el tacazo de cartas sea el mismo para 2 que para 5.

El plato fuerte de la noche fue una partida a 5 jugadores de Biosphere. Muy muy sesudo por el tema de ser un juego de mayorías donde tus animales se van muriendo debido a la evolución (mecánica que me gustó mucho pero que me petó la cabeza). Un juego muy raro de ver y que tiene una producción muy buena en cuanto a componentes pero en cuanto a gráficos parece totalmente un prototipo. De hecho utiliza la fuente Charlemagne que la hemos usado nosotros en muchos prototipos jajaja

Una partida rápida a Zendo que querían enseñárnoslo Jorge y Ana. Un juego muy curioso de “deducción inducida” por el resto de jugadores. Una marcianada de éstas que tienen en su enorme ludoteca que de no ser por ellos no hubiéramos probado nunca. Me volví a sentir muy torpe. Si es que este tipo de juegos se me dan fatal fatal.

Cuando ya se fue todo el mundo a dormir, nos quedamos Jorge y yo echando más cositas. Como teníamos el juego Space Race por estrenar y ellos ya lo habían jugado bastante, aproveché para evitarme una lectura de manual (que está un poco de aquella manera si no has jugado previamente). Me gustó mucho lo poquito que dura para que cada partida te sea diferente (porque para que salgan las mismas cartas es muy raro). Es una especie de Race for the Galaxy pero con la temática que más mola del mundo (ese galardón se lo he dado yo y es completamente cierto) que es la carrera espacial desde el ICBM v-2 hasta una hipotética base lunar.

El RftG es mucho mejor juego. Ojalá tuviera la misma temática 😀 En cualquier caso es un buen añadido a la ludoteca.

Y como “sobraban“ 10 minutillos antes de que nos dieran las 4:30, echamos un NMBR 9 que es un juegazo como la copa de un pino. A ver cuando nos hacemos Shei y yo con una copia para casa.

Domingo

Día ligerito porque se tenían que ir y pudimos volver a compartir mesa con J para jugar a 3 juegazos. Primero Penguin Trap que ya lo andamos buscando para regalar… o para regalárnoslo, no lo sé muy bien 😀

Una partida a Leo va al Barbero que es un juego muy muy chulo de memoria (quizás algo complicado para nenes, por el tema de saber qué movimiento aplicar cuando) cooperativo. El tema del tamaño de la caja yatal pero es muy chulo.

Y por fin pude probar Monza, que lo tenía en el punto de mira para regalárselo a nuestro sobrino destroyer y puede que le acabe cayendo. Puro azar creo que no se le puede pedir más a un juego de este estilo.

Una vez ya en casa, con siesta y costreo en el sofá debido a que hace un calor que no se puede soportar, por la noche decidimos afianzar un poco las reglas (y de paso, para que Shei también lo probara) de Space Race . Volví a alzarme con la victoria con una combinación de Breakthroughs y un líder (Leonov) que me aportaba bastantes puntitos. Al durar tan poquito te dan ganas de echar otra inmediatamente. Eso si, tiene una carga de azar brutal a la hora de robar cartas pero bueno. Tampoco dura una hora y pico.

Al final si hemos echado un buen rato alrededor de la mesa, y de todo lo que hemos jugado, hay uno en particular que me gustaría darle el galardón de juego de la semana, así que ¡allá va!

¡Hasta la semana que viene!

 

 

 

2 Respuestas

  1. vilvoh

    Yo creo que las comparaciones del Space Race con el Race FTG le han perjudicado. Es un juego combero, cierto, pero con una cantidad brutal de cartas, que no combinan tanto entre si como parece. No veo nada claro que puedas crear un motor de PV tan rápidamente como en RftG, y las cartas de órdenes, como sistema de acciones, es diferente respecto a los roles. Puedes repetir, pero el tema de la prioridad hace que posiblemente no siempre te compense repetir (tienes 3 cartas de orden por tipo) Para mi, el problema de Space Race es que carece de conexión histórica. Lo mismo estás con Banikour que dando el discurso de llegada a la Luna. Demasiado salto temporal cuando precisamente han tenido en cuenta todo eso para darle un matiz histórico.

    P.D: Os animo a probarlo en solitario, que es todo un reto, y se lleva superfácil.

  2. Isra C.

    Yo lo he comparao porque hay una selección de fases que te recuerda, pero luego el juego no tiene na que ver.

    Si lo que quieres es tema, al final de la partida ordena las cartas por su aparición y eso será lo que ha hecho tu agencia espacial 😀

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