Spiel16 – Día 0

publicado en: Essen 2016, Ferias y Eventos | 1

¡Buenos días a todos!

Como hicimos el año pasado, os vamos a ir contando día tras día nuestro paso por Essen mientras preparamos la puesta de largo de Vicenta, la llama que sacamos a pasear este año por allí. Ya han pasado las JESTA y Essen y volvemos a tener un poquito de periodicidad, porque para nosotros comienza un nuevo curso.

Así que ahora, con las aguas calmadas y trabajando a tope de cara a 2017, os vamos a ir contando en una serie de entradas qué hicimos durante todo el Spiel este año.

Martes 11

Día puramente de viaje y de transición. Viajamos de Madrid a Essen con Paco Dana (que se vino con nosotros desde Córdoba) puesto que íbamos a compartir apartamento durante toda esta aventura. Agarramos a Vicenta y a Paco y fuimos al aeropuerto.

Si haces una cosa dos veces seguidas se convierte en tradición
Si haces una cosa dos veces seguidas se convierte en tradición, “So here is Vicenta”

 

Durante el vuelo nos dedicamos a hacer dibujines en un cuaderno por si teníamos que firmar alguna copia de alguno de nuestros juegos en inglés, porque nunca se sabe, y mejor llevarlo todo estudiado que luego todo son prisas. Somos asín, todo esto nos hace mucha ilusión. Al llegar al aeropuerto de Köln/Bonn teníamos hasta cartel de bienvenida y todo.

Dibujitos
Dibujitos

 

Qué majos que son en Essen, que sabían que veníamos
Qué majos que son en Essen, que sabían que veníamos

 

Tras una vueltecita por Köln, que hicimos una paradita en esta ciudad para que Paco, Sergio y Nancy vieran un poco (aunque más bien poco, porque anochecía pronto) llegamos a nuestro apartamento reservado por Airbnb. La dueña del apartamento nos lo dejó para nosotros con todas sus cosas, y claro, no puedes evitar el cotillear por encima lo que hay. Entre lo más curioso, un cd de Héroes del Silencio (entre otros 500, que tenía muy buen gusto la señora) y un Camel Up como quien tiene un Trivial.

Me gustaría ver cómo canta Maldito Duende
Me gustaría ver cómo canta Maldito Duende

 

El monopoly de esta gente
El monopoly de esta gente

 

Tras casi quedarnos sin cenar (estaba todo cerrao a las 22:00) nos fuimos a dormir al apartamento y a prepararnos para hacer un día de turismo por Essen e ir al Warm-Up. Mandamos a Paco a dormir al palomar y hasta mañana!

Nuestro apuesto ilustrador en todo lo alto
Nuestro apuesto ilustrador en todo lo alto

Miércoles 12

De lo primero que hicimos al levantarnos fue bajar a comprar el desayuno porque, claro, aparte de comprar juegos también hemos tenido que comprar comida, que no todo van a ser cartones. Tras prepararnos un saludable desayuno con una de las mayores guarradas que hemos comido en tiempo, estuvimos decidiendo qué hacer, si ir al Warm-Up o no, ante la idea de gastarnos 30€ por cabeza en este mini-evento al estilo protos y tipos. Al final, entre que nosotros no llevábamos ningún prototipo y a Paco no le rentaba, decidimos ir al centro para dar una vuelta y comer algo por allí.

En dos palabras: NOCILLA CRUJIENTE
En dos palabras: NOCILLA CRUJIENTE

 

Más tarde nos enteraríamos que lo de pagar la entrada para el Warm-Up solo era si querías acceso al buffet libre, así que lo mismo sí hubiéramos ido, así que ya lo sabemos para el año que viene. Si leíste las entradas del año pasado de Essen, ya sabrás que no hay gran cosa en esta ciudad pequeña alemana.

Muy alemán todo
Muy alemán todo

 

Pero como Paco no había estado nunca, pues allá que vamos a dar una vuelta por las 2 cosas que tiene. Entre que paseamos por los Galería Kaufhof y Toys ‘r Us nos llevamos un buen ratillo dando vueltas. Hasta que entramos en la catedral de Essen y nos encontramos con San Roque haciendo un Angelina Jolie sacándose un huevo. Nos tuvimos que ir de la catedral para no molestar de lo que nos estábamos riendo.

El huevo de San Roque
Po’ toma, pa tí.

 

Tras una frugal comida en nuestro sitio favorito de comida rápida de Alemania, Nordsee, decidimos volver por el apartamento (que estaba a 10 minutos en metro del centro pero a 4 minutos andando de la feria) y quizás preguntar por las taquillas si podíamos pasar (teníamos pases). Tras encontrarnos con Edgar de Muevecubos y con nuestro compañero Paco Yáñez (Oilfield), nos enteramos en la puerta de la fería que Ray Master estaba ya colocadito en el stand de Abba y tiramos para dentro a toda leche.

No podemos describir con palabras lo que es ver tu juego puesto en un stand como uno más entre todas las novedades de Essen.

WAAAAAAHHHHHH
WAAAAAAHHHHHH
El juego desplegado en una de las mesitas de Abba
El juego desplegado en una de las mesitas de Abba

 

Y cerquita de allí, ¡también estaba Mondrian! en un stand bien bien majo. Parecíamos dos imbéciles señalando y diciendo miramiramira… pero es lo que hay cuando todo te hace mucha ilusión 😀

WAAAAaaaaAAHHHHHH
WAAAAaaaaAAHHHHHH

Entrar a la feria antes de su estreno está bien pero tiene una cosa buena y otra mala. La buena, es que el primer día que entras no te llevas un bofetón de emoción que te deja sin saber a dónde ir, como que es más suave debido a que la mitad de los stands no están terminados de montar y/o lo tienen todo guardado y hay mucha gente. La mala es que el bofetón te lo llevas flojo. Nunca nos vamos a olvidar de cuando entramos por primera vez en el pabellón uno y nos quedamos parados diciendo ¿Y para dónde tiramos?

Lo que está muy bien, es que te encuentras con muchos autores sin el barullo de la gente y puedes aprovechar para pegarles un Vicentazo. Y así lo hicimos, entre otros, con Vlaada. Nos acercamos a él, le pedimos amablemente que si se podía hacer una foto con Vicenta, y el nos respondió ¿Os gustan los champiñones? Y nos dió unas galletitas que sabían a sopistant. No tratéis de entenderlo, son cosas de diseñadores de juegos.

Vlaada, que está hecha de plástico, no de champiñones
Vlaada, que está hecha de plástico, no de champiñones

 

Siendo miércoles, pensamos que no nos íbamos a traer nada de allí. Preguntamos por el Great Western Trail y por el Lorenzo il Magnífico (había predicciones de que se iba a agotar y quisimos aprovechar) pero los stands de tienda, a menos que fuera con preorder, no vendían (en teoría). Los que sí vendían sin miramientos eran las tiendas de juegos de mesa que pueblan toda la feria… y tuvo que caer algo, porque si no, reventábamos.

Vamos, que cualquiera salía con las manos vacías
Vamos, que cualquiera salía con las manos vacías

 

Una de las ventajas que hemos descubierto al viajar con Paco, es que lo de ponerse a jugar al volver al apartamento es que es más sencillo (se hacen ganas entre más por muy reventao que estés) así que, nos echamos una partida a la Era del Carbón de cartas que estuvo genial. A esto lo llamamos Estrenessen.

E increíblemente hubo Estrenessen
También ayuda que la mesa del comedor era absurdamente grande.

 

Así que a dormir y a coger fuerzas para el jueves, ¡que había mucho que recorrer y mucho que comprar!

¡Nos vemos en la siguiente entrada!

 

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Una respuesta

  1. Qué lindas sus caras viendo los carteles de sus juegos!! Qué emoción debe ser eso!!

    Felicitaciones!

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